Herbert Werner Quandt (22 de junio de 1910 – 2 de junio de 1982), fue un industrial alemán que considerado el salvador de BMW, y la persona más importante en la historia de BMW cuando estaba en bancarrota,  obteniendo una gran fortuna al hacerlo. Pero no fue fácil para Herbert llegar a ser uno de los industriales más ricos de su país.

Herbert Quandt nació en Pritzwalk, como segundo hijo del industrial Günther Quandt (1881-1954) descendiente de una familia holandesa dedicada a la fabricación de cuerdas que se había establecido en Wittstock y Pritzwalk, entre Berlín y Schwerin, en el siglo XVIII. El padre de Günther, Emil Quandt, se casó con la hija de un rico fabricante textil y se hizo cargo de la compañía en 1883. Durante la Primera Guerra Mundial, con Günther a cargo, los Quandts suministraron uniformes al ejército alemán, acumulando una fortuna que Günther destinaría después de la guerra a adquirir Accumulatorenfabrik AG (AFA), un fabricante de baterías de Hagen, una mina de potasa y fabricantes de metal incluyendo IWKA en 1928.

Herbert estaba aquejado de una enfermedad de la retina que dejó cicatrices, y estaba casi ciego desde los nueve años, por lo que, tuvo que ser educado en casa. Después de una extensa formación en las empresas de la familia, Herbert Quandt se convirtió en miembro de la junta directiva de AFA, más tarde VARTA AG. Herbert era el director de Pertrix GmbH, una filial con sede en Berlín de AFA. Herbert Quandt no fue juzgado después de la guerra, aunque su padre fue internado hasta 1948 mientras era investigado.

Su trabajo en BMW


Poco a poco Herbert ganó una mayor responsabilidad en las compañías que su padre había adquirido y después de 1945, las modernizó, desarrollando una filosofía empresarial de organización descentralizada que daba a los ejecutivos amplios poderes para la toma de decisiones y permitía a los empleados participar en el éxito de su empresa.

BMW 700, proyecto personal de Quandt que salvó a la empresa BMW

Cuando Günther murió en 1954, el grupo Quandt era un conglomerado de aproximadamente 200 empresas, incluido el fabricante de baterías, varias compañías de fabricación de metales, empresas textiles y compañías químicas (incluida Altana AG). También poseía alrededor del 10% de la compañía automovilística Daimler-Benz y alrededor del 30% de BMW. Después de la muerte de Günther, el conglomerado se dividió entre sus dos hijos supervivientes: Herbert y Harald Quandt, que era medio hermano de Herbert.

BMW era una compañía en crisis y en 1959 su administración sugirió vender la empresas a Daimler-Benz. Herbert Quandt estuvo cerca de aceptar tal acuerdo, pero cambió de opinión en el último momento debido a la oposición de los trabajadores y los sindicatos, aumentando su participación en BMW al 50% en contra del consejo de sus banqueros, arriesgando gran parte de su riqueza.

BMW ya estaba planeando su modelo BMW 1500 cuando Quandt tomó el control. Fue lanzado en 1962 y estableció un nuevo segmento en el mercado del automóvil: el sedán de producción de calidad, ocupando una posición entre el automóvil de producción en masa y la producción artesanal de los productores de lujo. Las sofisticadas habilidades técnicas de BMW lo colocan en una posición sólida para llenar este nicho, siendo este modelo el que puso a BMW en el camino hacia el éxito. Bajo su dirección también se desarrolló el exitoso BMW 700, que salvó definitivamente a la empresa.

Cuando Harald murió en 1967 en un accidente aéreo, Herbert recibió más acciones en BMW, VARTA e IWKA. En 1974, Herbert, y la viuda de Harald, Inge, vendieron su participación en Daimler-Benz al Gobierno de Kuwait.

Tras su muerte, su participación en la empresa pasó a sus hijos, siendo hoy en día su hijo Stefan el mayor accionista de la empresa, con un 29% del capital

La familia Quandt y el Nazismo


El documental de Hanns-Joachim-Friedrichs “El silencio de los Quandts” de la emisora ​​pública alemana ARD describió en octubre de 2007 el papel de los negocios de la familia Quandt durante la Segunda Guerra Mundial. El pasado nazi de la familia no era muy conocido, pero el documental reveló que las empresas de la familia usaron de trabajadores esclavos en las fábricas durante la Segunda Guerra Mundial. Tras esto, cuatro miembros de la familia anunciaron, en nombre de toda la familia Quandt, su intención de financiar un proyecto de investigación en el que un historiador examinaría las actividades de la familia durante la dictadura de Adolf Hitler. El estudio independiente de 1.200 páginas publicado en 2011 concluyó: “Los Quandts estaban vinculados inseparablemente con los crímenes de los nazis” -según las palabras de Joachim Scholtyseck, el historiador de Bonn que compiló e investigó el estudio.

Harald Quandt, hermano y socio de Herbert,  en la foto con 10 años, a la derecha, en el segundo matrimonio de su madre con Joseph Goebbels, con presencia en la ceremonia de Adolf Hitler al fondo de la foto.

Extorsión a la hija de Herbert Quandt


En el año 2007 la familia Quandt volvió a salir en la prensa por motivos bien distintos a su actividad empresarial. Susanne Klatten, hija de Herbert y la mujer más rica de Alemania y la 38ª persona más rica del mundo, fue chantajeado por Helg “Russak” Sgarbi, un ciudadano suizo que amenazó con divulgar material que mostraba que ambos habían mantenido una aventura amorosa.  Sgarbi, fue arrestado en enero de 2009 y sentenciado a seis años de cárcel.


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