El rey del rock, el mismísimo Elvis Presley fue el afortunado poseedor de este magnifico BMW 507, que compró en Alemania mientras cunplia el servicio militar.

Tras acabar el mismo, lo embarcó en un contenedor para trasladarlo a Estados Unidos, donde fue pasando de mano en mano hasta acabar en posesión de un coleccionista privado, que finalmente lo vendió a BMW que se ha encargado de la restauración del mismo. No se sabe cuantó pago BMW por este magnifico roadster, pero seguramente será una cifra acorde a la exclusividad del vehículo y de su famoso propietario.

El proceso de restauración incluyo, entre otras labores, la instalación de un motor original y el repintado del coche a su color original, Feather White, en un proceso que llevó a los técnicos de BMW miles de horas de trabajo.

 


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